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Tarifa de luz para trabajadores en remoto: cómo optimizar el consumo si estás en casa todo el día

El teletrabajo ha cambiado la forma en la que utilizamos la energía en casa. Pasar ocho o nueve horas más en la vivienda significa mantener encendidos durante buena parte del día el ordenador, el monitor, el router y, en muchos casos, la iluminación. A esto se suma un consumo que puede ser mucho más importante: la calefacción o el aire acondicionado. Mientras que antes estos equipos podían permanecer apagados durante la jornada laboral, al trabajar desde casa pasan a utilizarse durante varias horas adicionales.Por eso, calcular cuánto aumenta la factura de la luz por teletrabajar no consiste simplemente en sumar el consumo del ordenador. El incremento puede ser de apenas unos euros al mes en una vivienda eficiente y sin apenas climatización, pero puede superar los 20, 30 o incluso 40 euros mensuales cuando es necesario mantener una temperatura confortable durante toda la jornada. El tipo de equipo utilizado, las horas de trabajo, la eficiencia energética de la vivienda y el precio del kWh son determinantes.

Cuánto sube realmente la factura de la luz al teletrabajar

Para estimar el sobrecoste eléctrico del teletrabajo, podemos tomar como referencia una jornada habitual de 9:00 a 18:00 horas, cinco días a la semana y unos 22 días laborables al mes. Esto supone pasar alrededor de 198 horas adicionales en casa cada mes. No todas esas horas implican el mismo consumo. El portátil y el monitor pueden permanecer encendidos prácticamente durante toda la jornada, mientras que la iluminación dependerá de la cantidad de luz natural disponible. La climatización, por su parte, puede no utilizarse en primavera u otoño y convertirse en el principal gasto durante los meses más fríos o calurosos.Para entender las cifras, podemos utilizar un precio orientativo de la electricidad de 0,15 a 0,25 €/kWh. No se trata de un precio universal: lo que realmente pague cada hogar dependerá de su contrato y de las condiciones de su tarifa.Con este rango, el impacto aproximado podría ser el siguiente:

Equipo o consumo adicional  Consumo mensual estimado  Sobrecoste aproximado  
Portátil  6-14 kWh  0,90-3,50 €  
Monitor  4-8 kWh  0,60-2,00 €  
Iluminación LED  2-5 kWh  0,30-1,25 €  
Router y periféricos adicionales  2-6 kWh  0,30-1,50 €  
Climatización moderada  40-90 kWh  6-22,50 €  
Climatización intensiva  90-180 kWh  13,50-45 €  

Esto permite extraer una primera conclusión importante: el ordenador no suele ser el principal responsable del aumento de la factura.Una persona que trabaje con un portátil eficiente, un monitor y una lámpara LED podría añadir aproximadamente 2-7 euros al mes a su consumo eléctrico. Si necesita climatización durante varias horas, el incremento total puede situarse fácilmente alrededor de 10-30 euros mensuales, y alcanzar o superar los 40 euros en escenarios de uso intensivo. Las diferencias entre hogares son, por tanto, considerables. Un teletrabajador que vive en una vivienda bien aislada y aprovecha la iluminación natural tendrá un consumo muy distinto al de otro que utiliza calefacción eléctrica durante toda la mañana o aire acondicionado durante las tardes de verano.También hay que distinguir entre el coste adicional de energía consumida y el importe total de la factura. Teletrabajar aumenta principalmente los kWh consumidos. Otros componentes de la factura no necesariamente crecen en la misma proporción. Si el objetivo es ahorrar, conviene conocer primero cuánto se paga realmente por la electricidad. Comparar las tarifas de luz más baratas y comprobar si encajan con un consumo elevado durante el horario laboral puede marcar una diferencia mayor que pequeños gestos como desconectar un cargador.

Consumo extra de ordenador, monitor e iluminación

El ordenador es imprescindible para teletrabajar, pero su impacto en la factura suele ser reducido, especialmente si utilizas un portátil. Un equipo de unos 50 W funcionando nueve horas al día durante 22 jornadas consumiría:

0,05 kW × 9 horas × 22 días = 9,9 kWh al mes.

Con la electricidad a 0,20 €/kWh, serían unos 1,98 euros mensuales. Un ordenador de sobremesa potente puede consumir bastante más: con una demanda media de 150 W alcanzaría unos 29,7 kWh al mes. A esto hay que sumar el monitor, que puede consumir entre 5 y 8 kWh mensuales, y la iluminación. Una bombilla LED de 10 W encendida durante toda la jornada apenas supondría 1,98 kWh al mes, unos 0,40 euros a 0,20 €/kWh.En conjunto, un puesto formado por portátil, monitor e iluminación LED puede consumir aproximadamente 15-25 kWh adicionales al mes, lo que supone alrededor de 2,25-6,25 euros con un precio de entre 0,15 y 0,25 €/kWh. Activar el modo de ahorro de energía, suspender el ordenador durante pausas largas y apagar monitores innecesarios ayuda a reducir este gasto. Aun así, el equipamiento informático suele tener un peso mucho menor en la factura que la calefacción o el aire acondicionado.

Consumo extra de climatización en horario laboral

La climatización es el factor que más puede aumentar el coste eléctrico del teletrabajo. Mientras que ordenador, monitor e iluminación tienen un consumo moderado, utilizar calefacción o aire acondicionado durante varias horas puede elevar notablemente la factura.Por ejemplo, un equipo con una demanda media de 600 W funcionando cinco horas adicionales al día consumiría:

0,6 kW × 5 horas × 22 días = 66 kWh mensuales.

A 0,20 €/kWh, supone unos 13,20 euros al mes. Si el equipo demanda 1 kW durante seis horas diarias, alcanzaría 132 kWh, equivalentes a unos 26,40 euros mensuales. En situaciones de mayor consumo, el gasto adicional puede superar los 40 euros al mes. El coste dependerá de la eficiencia del sistema, el aislamiento de la vivienda, la temperatura exterior y los grados seleccionados. Siempre que sea posible, climatizar únicamente la habitación donde se trabaja puede resultar más eficiente que acondicionar toda la casa.Además, este consumo se produce principalmente durante la jornada laboral. Si tienes PVPC, la tarifa regulada, el precio puede variar según el momento, por lo que resulta importante conocer cómo encaja tu horario con la tarifa. En meses de uso intensivo, la climatización puede concentrar alrededor del 70-80 % del consumo eléctrico adicional del teletrabajo, dependiendo del hogar. Utilizar persianas y toldos, evitar pérdidas térmicas y contar con equipos eficientes ofrece, por tanto, un margen de ahorro mayor que centrarse únicamente en el ordenador.También es recomendable revisar tu contrato eléctrico cuando cambian tus hábitos. En términos orientativos, teletrabajar sin climatización intensiva puede añadir unos 2-7 euros mensuales, mientras que con calefacción o aire acondicionado el sobrecoste total puede situarse alrededor de 10-30 euros al mes y superar los 40 euros en escenarios de mayor demanda.

PVPC, tarifa fija o discriminación horaria: cuál conviene al teletrabajador

Cuando se trabaja desde casa, elegir una tarifa de luz adecuada al teletrabajo puede tener tanta importancia como controlar el consumo de los dispositivos. El motivo es sencillo: una persona con una jornada de 9:00 a 18:00 concentra una parte importante de su demanda eléctrica durante el día, precisamente porque ordenador, monitor y, en determinados meses, climatización funcionan durante varias horas consecutivas. No existe una tarifa que sea automáticamente la mejor para todos los teletrabajadores. La elección entre PVPC, tarifa fija o una tarifa con discriminación horaria depende del precio ofrecido, de los hábitos de consumo y, sobre todo, de cuánto gasto energético sea posible desplazar fuera de la jornada laboral.El PVPC presenta precios que varían y, por tanto, exige asumir cierta fluctuación en el coste de la energía. Una tarifa fija 24 horas, en cambio, puede aportar previsibilidad al mantener un mismo precio durante todo el día según las condiciones contratadas. Las ofertas con discriminación horaria establecen diferentes precios según las franjas y pueden ser interesantes cuando una parte relevante del consumo se desplaza a las horas económicas. En un hogar donde se teletrabaja, lo importante es analizar estas opciones desde un punto de vista práctico. El ordenador puede necesitarse obligatoriamente a las 11:00 y el aire acondicionado a las 16:00, pero probablemente no sea imprescindible poner la lavadora, el lavavajillas o cargar un vehículo eléctrico en esos mismos momentos.Por eso, antes de contratar conviene comparar tanto el precio como las condiciones de las diferentes tarifas de luz más baratas y comprobar cuál se adapta mejor al perfil real de consumo de la vivienda.

Tabla comparativa según tu horario de teletrabajo

Para verlo con mayor claridad, podemos aplicar las distintas opciones a una persona que teletrabaja de 9:00 a 18:00, de lunes a viernes.

Tipo de tarifa  ¿Qué ocurre entre 9:00 y 18:00?  ¿Para qué perfil de teletrabajador puede encajar?  Punto fuerte  Aspecto a vigilar  
PVPC  El coste de la energía varía y no es igual todos los días ni a todas las horas  Quien puede consultar precios y desplazar parte de sus consumos  Posibilidad de aprovechar periodos con precios más económicos  Mayor variabilidad y menor previsibilidad  
Tarifa fija 24 h  El precio de la energía contratado se mantiene independientemente de la hora, según las condiciones de la oferta  Quien utiliza climatización y equipos durante toda la jornada y prioriza estabilidad  Permite conocer de antemano el precio aplicado al kWh  Una oferta fija cara puede resultar menos competitiva  
Discriminación horaria  El precio depende de la franja; parte del consumo laboral puede producirse fuera de las horas más económicas  Quien puede desplazar electrodomésticos y otros grandes consumos  Permite concentrar consumos flexibles en las franjas baratas  Ordenador y climatización siguen necesitando energía durante la jornada  

Para alguien con un horario fijo de 9:00 a 18:00, una tarifa fija puede resultar cómoda si encuentra un precio competitivo, especialmente cuando utiliza aire acondicionado o calefacción eléctrica durante varias horas y no puede elegir cuándo consumir. El PVPC, la tarifa regulada puede encajar mejor con consumidores que acepten la variabilidad y tengan capacidad para adaptar una parte de sus hábitos. En este caso, resulta especialmente útil diferenciar entre consumos inevitables y consumos desplazables.El portátil y la pantalla son prácticamente inevitables durante el horario laboral. La lavadora, el lavavajillas, el termo eléctrico programable o la carga de un coche eléctrico, en cambio, pueden tener más margen para trasladarse a otros momentos. Con la discriminación horaria, esa capacidad de organización es fundamental. Si todo el consumo del hogar se concentra entre las 9:00 y las 18:00, una oferta con grandes diferencias de precio entre periodos podría no resultar tan ventajosa. Si los consumos intensivos se trasladan a las horas económicas, el resultado puede cambiar considerablemente.En consecuencia, la pregunta no debería ser únicamente “¿qué tarifa es más barata?”, sino “¿qué tarifa es más barata para las horas en las que yo consumo?”. Esa diferencia resulta especialmente importante para una persona que pasa toda su jornada laboral en casa.

Cómo aprovechar las horas más baratas si trabajas desde casa

Teletrabajar no significa concentrar todo el consumo durante la jornada laboral. Aunque ordenador, monitor, router y climatización son necesarios mientras trabajas, otros consumos como lavadora, lavavajillas, secadora, termo eléctrico o carga del coche pueden desplazarse a otros momentos. Si tu tarifa ofrece horas más baratas, programa los electrodomésticos de mayor consumo para esas franjas. En el caso del PVPC, consultar los precios permite organizar los consumos flexibles en los momentos más favorables, sin necesidad de estar pendiente constantemente del precio del kWh.También puedes reducir el gasto aprovechando las características de la vivienda: abrir persianas para ganar calor solar en invierno o cerrarlas durante las horas de mayor radiación en verano ayuda a disminuir el uso de la climatización, uno de los principales gastos del teletrabajo. La clave está en combinar precio y eficiencia: mantener los consumos necesarios para trabajar y trasladar a las horas económicas aquellos que puedan programarse.

Qué potencia contratada necesitas si estás en casa todo el día

Pasar más horas en casa no significa que necesites aumentar la potencia contratada. Teletrabajar puede elevar los kWh consumidos, pero un portátil, una pantalla, el router y una lámpara LED suelen requerir conjuntamente menos de 0,2 kW, dependiendo de los equipos. El factor importante es la simultaneidad. Si mientras trabajas utilizas aire acondicionado, horno, vitrocerámica, lavadora o termo eléctrico, la suma de varios aparatos puede acercarse a la potencia disponible.No existe una potencia ideal para teletrabajar. En muchos hogares, valores habituales como 3,45 kW o 4,6 kW pueden ser suficientes, aunque dependerá de los electrodomésticos, la climatización y los equipos que funcionen al mismo tiempo. Antes de aumentar la potencia, conviene comprobar la potencia máxima demandada y evitar simultanear aparatos de alto consumo. Saber cómo revisar tu contrato eléctrico también puede ayudarte a detectar si estás pagando por más potencia de la que realmente necesitas. En definitiva, teletrabajar aumenta el consumo, pero no necesariamente la potencia necesaria.

Consejos para reducir el consumo eléctrico en teletrabajo

Reducir el consumo eléctrico mientras trabajas desde casa es posible con pequeños cambios en los hábitos diarios. Estas son algunas de las medidas más efectivas:

  • Aprovecha la luz natural: sitúa el espacio de trabajo cerca de una ventana para reducir el uso de iluminación artificial durante la jornada.
  • Activa el ahorro energético del ordenador: utiliza la suspensión automática y apaga la pantalla durante pausas largas. Si trabajas con varios monitores, mantén encendidos solo los que necesites.
  • Apaga los equipos al terminar: evita dejar ordenador, monitores y periféricos funcionando o en espera durante horas cuando acaba la jornada.
  • Controla la climatización: la calefacción y el aire acondicionado pueden representar la mayor parte del consumo extra del teletrabajo. Si es posible, climatiza únicamente la habitación en la que trabajas.
  • Aprovecha persianas, cortinas y toldos: limita la entrada de calor en verano y aprovecha la radiación solar en invierno para reducir el esfuerzo de los equipos de climatización.
  • Mantén los equipos en buen estado: unos filtros limpios y un mantenimiento adecuado favorecen un funcionamiento más eficiente.
  • Desplaza los grandes consumos: si tienes una tarifa con diferentes precios según el horario, programa lavadora, lavavajillas u otros electrodomésticos para las horas más baratas.
  • Revisa tu tarifa eléctrica: teletrabajar cambia las horas en las que consumes electricidad. Comparar ofertas y comprobar si tu tarifa sigue adaptándose a tus hábitos puede ayudarte a reducir la factura de la luz.

Gastos de luz por teletrabajo, ¿los puede compensar la empresa?

El teletrabajo puede generar gastos adicionales para el trabajador, entre ellos una parte del consumo eléctrico, la conexión a internet y otros recursos necesarios para desarrollar la actividad profesional.En España, la regulación del trabajo a distancia contempla que el desarrollo de esta modalidad debe ser sufragado o compensado por la empresa y no debe implicar que la persona trabajadora asuma los gastos relacionados con los equipos, herramientas y medios vinculados al desarrollo de su actividad. Ahora bien, esto no significa que exista una cantidad universal de euros por electricidad que todas las empresas tengan que abonar a cualquier persona que trabaje desde casa. La forma de determinar y compensar estos gastos puede depender del acuerdo de trabajo a distancia y, en su caso, de lo establecido mediante negociación colectiva.Por este motivo, si teletrabajas habitualmente, conviene revisar el acuerdo firmado con la empresa y el convenio aplicable para conocer qué gastos se compensan y cómo se calcula la cuantía. La situación de una persona que teletrabaja ocasionalmente tampoco tiene por qué ser idéntica a la de quien desarrolla regularmente su jornada a distancia. En cualquier caso, conocer el sobrecoste energético real resulta útil. Si el puesto informático añade unos pocos euros al mes pero la climatización eleva considerablemente el consumo, disponer de una estimación basada en los kWh adicionales ayuda a entender qué parte de la factura está relacionada con pasar más horas en casa.

Haz que trabajar desde casa no signifique pagar de más

El coste eléctrico del teletrabajo depende tanto de los equipos utilizados como de la climatización, el horario y la tarifa contratada. Ordenador, monitor e iluminación suelen representar una parte relativamente pequeña del incremento, mientras que calefacción y aire acondicionado pueden convertirse en el principal gasto. Elegir una tarifa adecuada, trasladar los consumos flexibles a las horas económicas y revisar la potencia contratada son medidas que pueden ayudar a contener la factura.En ahorreluz puedes comparar diferentes opciones del mercado eléctrico para buscar una tarifa que encaje mejor con tus hábitos y con tu nuevo perfil de consumo. Si ahora pasas ocho o nueve horas más al día en casa, ¿por qué seguir pagando una tarifa que quizá estaba pensada para unos hábitos que ya no tienes?

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