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Ser eco-friendly

Ser eco-friendly, un estilo de vida diferente

Seguro que has oído o leído en los últimos tiempos algo sobre el concepto eco-friendly, ya que la industria aprovecha, en muchas ocasiones, para aumentar sus ventas y crear negocio a su costa y a golpe de “modas”. Sin embargo, su significado nos lleva a todo lo contrario: ser respetuosos con el planeta y abandonar el consumo descontrolado.

Si atendemos a su traducción literal, el término eco-friendly se define como ‘amigo de la ecología’ pero si vamos un poco más allá, podemos determinar que se trata de ser sostenibles, consumir atendiendo a los límites finitos de la Tierra para generar recursos y para absorber los desechos.

En definitiva, ser eco-friendly es una actitud que nos lleva a establecer un equilibrio entre el medioambiente, lo social y lo económico. Por tanto, es todo lo contrario a fomentar el consumo canalizado por una moda. Ser eco-friendly consiste en reducir el consumo, elegir productos locales, reciclar y realizar un usos sostenible de los recursos que nos ofrece el planeta.

Por tanto, si te preocupa la situación de nuestro planeta y actúas para disminuir el impacto que tienen tus acciones en el medioambiente, tú también eres eco-friendly.

Tú también puedes ser eco-friendly

Llevar un estilo de vida eco-friendly requiere de cambios en nuestros hábitos para hacer que nuestra cotidianidad no contribuya al deterioro del planeta. Es decir, debemos medir el impacto que tienen nuestras acciones en el entorno natural y ser lo más respetuosos posible.

Consumir energía renovable

La producción de energía a partir de fuentes convencionales está poniendo en serio peligro nuestro planeta. Es por ello que empezar por consumir energías renovables es una forma de hacernos un poco más amigos de la ecología.

Como ya sabemos, las fuentes renovables son aquellas que utilizan los recursos naturales para generar energía, sin embargo, esto no quiere decir que podemos consumir energía de manera descontrolada. Es nuestra responsabilidad proteger los recursos disponibles.

Utilizar transporte público

Nuestra forma de movilidad —generalmente en vehículo propio— es una de las principales responsables de la emisión de gases de efecto invernadero a la atmósfera y por tanto del cambio climático.

Así, dejar el coche en casa y utilizar el transporte público también puede contribuir a establecer un estilo de vida eco-friendly.

El gobierno ya está trabajando en este rumbo, un ejemplo de ello es el objetivo de regular la circulación de los coches que utilizan diésel o gasolina para su funcionamiento.

Reutilizar y reciclar

Uno de los principales problemas que afectan a nuestro planeta es la generación descontrolada de residuos que la Tierra es incapaz de procesar al sobrepasar su capacidad de absorción desechos.

Los productos de ‘usar y tirar’ han abultado las montañas de basura de los vertederos y por ello es urgente controlar nuestro consumo y sobre todo alargar la vida útil de los artículos que adquirimos.

Pon a prueba tu imaginación y da una segunda vida a esos productos que tienes en el fondo del cajón antes de que pasen a formar parte de las toneladas de basura que generamos a lo largo de nuestra vida.

Consumir productos locales

Es importante plantearnos algunas cuestiones antes de adquirir un nuevo producto. La primera será preguntarnos si realmente lo necesitamos. Si la respuesta es afirmativa, tendremos que ver cómo lo hacemos para que su impacto sea el menor posible.
Así, adquirir productos locales se establece como una de los principios fundamentales de la actitud eco-friendly. ¿Conoces la huella ecológica que supone consumir un bien o servicio producido a miles de kilómetros de nuestra casa?

Comprando productos de ‘kilómetro cero’ estaremos fomentando el comercio local así como la economía y poniendo en valor los derechos de las personas intervinientes en su producción.

Por tanto, antes de adquirir un nuevo artículo párate a pensar cuántos kilómetros existen entre su lugar de su producción y el destino final en el que será consumido.

Estas son sólo algunas prácticas sostenibles y respetuosas con el medioambiente que podemos implantar en nuestro día a día y que ayudarán a revertir los efectos negativos del cambio climático.

Pero ser eco-friendly va mucho más allá de consumir energía renovable, pues implica un cambio de mentalidad que establezca la protección del medioambiente como el centro de todas nuestras acciones.