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Cómo llega la electricidad a las casas

¿Cómo llega la electricidad a nuestras casas?

Estamos en casa, pulsamos un botón y misteriosamente se enciende la televisión; sabemos que funciona con electricidad pero lo primero que tenemos que plantearnos es dónde y cómo se produce la electricidad, y la respuesta es en centrales eléctricas.

Pero este término es muy general para referirse a todas por igual, ya que las hay de muchos tipos, como podrían ser centrales fotovoltaicas, nucleares, hidroeléctricas, térmicas, eólicas, etc. Cada tipo de central eléctrica usa una materia prima diferente como el viento, agua, carbón, sol, y ya sea en mayor o menor medida, todas tienen el mismo fin que es producir electricidad para nuestro consumo.

La electricidad no es una fuente primaria de energía, por lo que tenemos que generarla con dichas centrales. Una vez generada, la corriente pasa a una instalación llamada subestación, la cual aumenta el voltaje para enviarla por las torres de alta tensión que solemos ver al lado de las carreteras.

Ya sea a una gran ciudad, a un pueblo, a una casa o una fábrica se transporta de la misma forma, que es construyendo una red eléctrica interconectada mediante lineas de tendido eléctrico.

Normalmente las centrales eléctricas se construyen lejos de los núcleos de población, por lo que es necesario transportar la electricidad por lineas de alta tensión que son las que transportan electricidad a grandes distancias; cuanto mayor es la tensión más cantidad de energía se transporta y son menores sus pérdidas. Tienen una tensión nominal mayor a 1.000 voltios y va desde 1 hasta 800 KV.

A medida que la electricidad llega a los núcleos de población, es necesario construir ciertas instalaciones de transformación de energía para bajar la tensión, y adaptarla para el uso de nuestros electrodomésticos y aparatos electrónicos.

Para transportar esta electricidad al consumidor final, se usan lineas de baja tensión. Es necesario cambiar a estas lineas para adaptar la tensión a nuestros receptores y así poder hacer uso de ella en nuestros hogares.

Una vez que llega a tu domicilio pasa por un medidor de electricidad, este sirve para medir la cantidad de energía utilizada, después se distribuye por toda la casa y… woala! Ya tenemos la electricidad!